La búsqueda del camino. La pintura, el flamenco y el romipen.

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Foto Jordi Almolda

Cuando decidí pintar, bajo una pulsión necesaria vital, se abrieron ante mi un mar de dudas y dificultades. Dificultades técnicas por ejemplo. Me dí cuenta que no tenía ni idea básicamente. Ni de dibujar, ni de pintar. Empezé un camino en el cuál tuve que ir sorteando baches cómo la construcción de un cuadro, es decir cómo empezarlo, cómo construirlo, dónde deben ir los elementos, que lenguaje pictórico debía usar, cómo usar los materiales, y un largo sinfín de preguntas que yo me hacía a mi mismo. Los materiales en sí son un mundo de posibilidades, la pintura es una exploración constante, también a la vez de ti mismo. Todo esto ocurría en un cambio de década de mi anuario vital particular, los cuarenta. Hoy tengo cuarenta y ocho.

Otra de las preguntas que me hacía y que me paralizaba delante de una tela o un papel era, qué pintar. Qué pintar?, era como asomarme a un precipicio, da vértigo, te paraliza, aunque siempre hay un instante de deseo de saltar y volar, como Ícaro. Los adultos nos imponemos mil muros que los niños ni siquiera saltan, los traspasan como si fueran mantequilla. Y los artistas buscamos ese niño que en realidad somos. El sentido del rídiculo, del fracaso, el miedo a no hacerlo bien, pensamientos impuestos por personas tóxicas encontradas a lo largo de nuestras vidas. Que pintar?, Como?. Aunque la pintura en sí, el acto de pintar y expresarte, es pintura. Es decir, pintes lo que pintes, el tema puede ser secundario. El pintor, el artista busca un lenguaje con los materiales, los que sean, y esa búsqueda está intimamente relacionada con él mismo. Es su lenguaje y puede expresar cualquier cosa. Pero algunos nos movemos también por motivación, la de pintar simplemente es una, pero el tema es otra, al menos en mi caso. Y esa motivación no la acababa de encontrar en los primeros años, inmerso además en el aprendizaje autódidacta. Encerrado en el estudio, muchas veces deprimido, intentando ejercitar la pintura del natural, de cualquier cosa. Con decenas de trabajos inacabados. Sin enseñar nada a nadie, sólo a los mas cercanos. Horas y sesiones a ciegas dónde no sale nada en condiciones. Y siempre pensando, que pintar?

De pronto, cuando llevaba un tiempo muy interesado por el arte japonés, experimentando con las tintas chinas, y logrando unos trabajos ciertamente expresivos conocí al artista de Touluse, Robin Maury. Pintaba flamencos en las cuevas del Albaicín-Sacromonte, con tinta china sobre cartones recojidos de la calle, los firmaba con un sello de jade con su nombre en japonés con tinta roja. Era sumi-e flamenco. Yo fuí a las cuevas con él, y me dió un vuelco todo, tantos años en Graná, en Andalucía y hasta ese momento no había comprendido ese arte universal ahora y siempre, pero que tanto han tenido que ver en su creación y transmisión desde los tiempos iniciales los calés, los gitanos andaluces, en concreto de la baja Andalucía; este “triangulo de las bermudas”, Sevilla, Jerez, Cádiz, dónde se pierden las almas para siempre en ese océano inmensamente rico que es el arte flamenco. Me dió una patada en el estómago, me dió un pellizco que me desintegró. Y así encontré el camino por dónde sentía la emoción necesaria para expresar con pintura un arte originariamente andaluz, de la tierra, del campo, de las “duquelas” gitanas, de los galgos, los toros, los gallos, los caballos, de la teatralidad expresiva de los cantaores, de las bodegas y las viñas, del sufrimiento de los pueblos y de la alegría de éstos también. Me puso en un camino apasionante, que además me entroncó con el romipén, lo gitano, la gitanidad, intrínseca a lo flamenco en la zona geográfica dónde nace este arte que cuando lo escuchas de verdad, te parte en dos, como un rayo.

Durante mi vida y educación musical, mi madre en su estudio mientras pintaba y yo era un renacuajo a su lado, escuchaba desde el Carmina Burana de Carl Orff a Jimi Hendrix, pasando por Lole y Manuel y Serrat. A este catalán siempre le gustó el flamenco muy ligado al jazz que me apasionaba. Benavent, Amargós, Jorge Pardo, Chick Corea, Paco de Lucía, Aldi Meola, John McLaughlin, escuché a Camarón y el Tomate en el Palau de la Música Catalana en el 89. Este catalán,  de educación catalanista y gadjé (Obviamente se convierte en paya cuando se omite en los planes de estudio la historia y cultura gitana).Este mataronés de Barcelona, llegado en el 92 a Graná por amor, el año que nos dejó José, dónde empezó mi adopción andaluza íntima y necesaria. A este catalán que poco antes de cruzarme con Robin en Graná,  y pintar flamenco, escribió en un estado de su hotmail, sin saber muy bien porqué y recordado tiempo después; “Ahora lo sé, soy gitano, lo llevo muy adentro.” . A este Catalán, que de pronto el flamenco le entró como un cañón, y la pintura de gitanos flamencos empezó a fluir sin parar, sorprendiéndome a mi y los que me rodeaban en ese momento . A este catalán se le destapó un frasquito en el interior, un frasquito de delicado cristal que se destapó al volcarse y derramó el líquido perfume, la esencia que lo impregnó para siempre. La esencia de lo flamenco, que en la baja andalucía es lo gitano, mal que les pese a algunos que se empeñan en negarlo. Había encontrado el camino, que ya hacía tiempo que recorria sin saberlo, un camino propio, el camino, el largo camino, el lungo drom.

Tiempo después cuando ya tenía bastantes obras pintadas sobre cantaores y cantaoras gitanas, cuando ya estaba inmerso en el flamenco hacía meses, horas de escuchar a los viejos, los cantes antiguos, apretaos que llaman algunos, puro otros, mientras pintaba. Meses después de que pasara lo antes relatado, llamé a mi madre que vive en Mataró y entonces le expliqué lo que hacía meses que pintaba, que había encontrado el camino del flamenco gitano, de lo gitano, que me apasionaba y que me motivaba, después de unos dos años de estar perdido sin saber que pintar.

Fué entonces, con más de cuarenta años, cuando me lo dijo. Lo que yo ignoraba por completo. Que yo tenía un bisabuelo gitano, tratante de ganado, madrileño, “el vaca” por parte de mi padre.

El porqué de la omisión es antiguo, tiene que ver con la supuesta protección frente a una sociedad en general con un latente racismo. Este  es otro tema, muchos gitanos que esten leyendo esto pueden comprender a que me refiero.

El camino no es que no lo encontrara, es que lo tenía que reencontrar, y no lo sabía.

Latcho drom,

salud y libertad.

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Acerca de jordialmolda

Artista plástico, pintor, escultor, ilustrador, diseñador gráfico, instalaciones, decorador, renovación y decoración de mobiliario e interiores.
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2 respuestas a La búsqueda del camino. La pintura, el flamenco y el romipen.

  1. eleserfstone dijo:

    Encontrar el camino siempre ha sido el afán de todo hombre. Muchos lo buscan, pocos lo encuentran. Algunos creen encontrarlo, otros ignoran que ya lo han hallado. Es difícil, si que lo es.

    Quiero comentarte, yo siempre he comparado la pintura con la música. Qué va, en realidad siempre he comparado a la música con cualquier cosa. Se dice que la música es el lenguaje universal, tal vez. Lo cierto es que la pintura, esa también es una lengua; y lo digo, también universal.

    El tema siempre ha hecho de todo un gran lío. Puedes tener las palabras correctas, los acordes correctos, los colores correctos. Pero sin tema, todo lo anterior es nada.

    Leo con gran admiración. Es genial que hayas encontrado tu camino, y ,me siento honrado de que hayas compartido eso con el mundo, honrado de que lo compartieras conmigo.

    Considérame un admirador de tu trabajo. Sigo absorto en las imágenes. A decir verdad, y lo digo por experiencia propia, una imagen digital le resta poder a una física. No puedo ver tus pinturas con ojos reales, pero aún así intento apreciarlas.

    Un saludo, mucha suerte.

    • jordialmolda dijo:

      Muchas gracias eleserfstone, te agradezco de verdad tu comentario y que te agraden mis trabajos. Tienes razón en que no se aprecian del todo en foto, además no son fotos profesionales, alguna de movil. Iré intentando mejorar eso. Por otro lado te voy a ir leyendo tu escritos, le he echado un vistazo pero hoy ando cansado, he estado de viaje, y no tengo la atención adecuada. Un abrazo y de nuevo muchas gracias!! Salud y libertad.

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